
- Canela en polvo
- Vainilla natural en polvo
- Extracto de vainilla
El snack que creé para nuestros niños.
Soy papá de una niña de 11 años. Aquí te cuento por qué creé ¡PUM!, los compromisos con los que lo hago y, sin letras chiquitas, de qué está hecho.

¿Por qué no hay un dulce crujiente y esponjosito que de verdad pueda darle a mi hija?
Como cualquier papá, quería darle algo rico para el recreo: un gustito, no un sermón. Pero siempre me topaba con la misma pared: todo lo crujiente es salado o enchilado, todo lo dulce es pesado o masticable, y casi todo carga sellos de advertencia.
No quería un snack "de dieta". Quería un dulce de verdad, de esos que se presumen con los amigos, y que yo le pudiera dar sin culpa. No lo encontré. Así que lo hice: ¡PUM!
Cuatro reglas con las que construyo ¡PUM!, desde el primer palito. Quiero que me las cobres.
Formulé ¡PUM! con el objetivo de que no lleve ningún sello de advertencia.
El gustito dulce viene de la alulosa, no del azúcar. Y no lleva ningún aceite.
Si lo lleva, lo digo. Si no, también. La lista completa está aquí abajo, sabor por sabor, antes de que compres.
Para la lonchera y el "préstame uno". Quiero que tu hijo lo pida porque lo probó de la mano de un amigo.
Ingrediente por ingrediente: un palito de maíz y una cobertura de sabor. Las cantidades finales se confirman en la formulación final.



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